
La próstata (del griego prostates, literalmente “el que está primero”, “protector”, “guardian”) es un órgano glandular del aparato genitourinario, exclusivo de los hombres, con forma de nuez o castaña, localizada enfrente del recto, debajo y a la salida de la vejiga urinaria. Contiene células que producen parte del líquido seminal que protege y nutre a los espermatozoides contenidos en el semen.
La glándula prostática aporta:
- Antígeno específico de la próstata
- Ácido cítrico
- Fibrinógeno
- Espermina
- Zinc (propiedades bactericidas)
- Magnesio (Mg, da un aspecto lechoso al semen)
- Enzimas: como la Fosfatasa ácida y la Fibrinolisina. Otras
Justo encima y a los lados de la glándula prostática se encuentran las vesículas seminales que producen la mayoría del líquido seminal. La próstata rodea la primera parte de la uretra, conducto por el que circula la orina y el semen hasta el pene.
Las hormonas masculinas estimulan la glándula prostática desde el desarrollo del feto. La próstata continúa su crecimiento hasta que se alcanza la edad adulta y mantiene su tamaño mientras se producen las hormonas masculinas. Si las hormonas masculinas desaparecen, la glándula prostática no puede desarrollarse y reduce su tamaño, a veces hasta casi desaparecer.
Durante el orgasmo, el esperma es transmitido desde los conductos deferentes a la uretra, a través de los conductos eyaculadores que entran en la próstata. La próstata es con frecuencia llamada “el Punto G masculino”. Algunos hombres son capaces de alcanzar un orgasmo únicamente a través de la estimulación de la próstata, ya sea un masaje prostático o relaciones sexuales anales. Las sensaciones de la estimulación prostática son a menudo similares a las descritas por mujeres acerca de la estimulación del Punto G.
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