
¿Se puede dejar de roncar? ¿Cuándo acudir al médico? ¿Es una enfermedad? En España uno de cada dos hombres ronca, mientras que el porcentaje en las mujeres ronda el 25%. Los expertos aseguran que roncar no es una enfermedad, aunque la falta de tratamiento, si el ronquido va acompañado de parada respiratoria (apnea), puede provocar fuertes cefaleas, hipertensión y arritmias. Por esta razón, recomiendan desconfiar de los productos que anuncian la eliminación de los ronquidos y acudir al médico para que realice un primer diagnóstico. La medicina ofrece diferentes tratamientos para este problema, y aunque ninguno garantiza la eliminación de los ronquidos, sí aseguran una mejor calidad de vida para quienes padecen este trastorno y para quienes les acompañan en el sueño.
Dos tipos de ronquidos
Pocas personas se han librado de tener que soportar alguna vez el característico y molesto ruido que se produce por una vibración de los tejidos de la garganta. El ronquido es, además de una molestia para la persona que duerme al lado, un signo que alerta de que algo no funciona correctamente en la garganta del roncador. El sonido del ronquido, ya sean silbidos, gruñidos o resuellos, se produce cuando existe una obstrucción al paso del aire a través de la parte posterior de la boca y la nariz. “El lugar donde se produce el fenómeno acústico es el paladar. Si el sonido surge de esa zona es menos problemático que si se da en la base de la lengua, donde se producen las apneas”, explica José María Anda, otorrinolaringólogo.
Los especialistas distinguen entre dos clases de ronquidos:
* El benigno. Es un ronquido más o menos desagradable que se produce durante toda la noche de forma continua, pero que no se acompaña de ruidos entrecortados o apneas.
* El maligno. “Es el que se asocia a la apnea, que sí conlleva diversas enfermedades”, aclara Joaquín Durán, responsable de la Unidad Respiratoria de Trastornos del Sueño del hospital Txagorritxu de Vitoria.
La apnea es la obstrucción total o parcial de la garganta, lo que produce frecuentes episodios de paro respiratorio. “Cuando un paciente tiene apnea se le cierra la garganta, impidiendo el paso del aire durante varios segundos y provocando que se despierte de forma inconsciente. En ese momento aumenta el tono de los músculos de la garganta para que se abra de nuevo. El problema es que esto sucede centenares de veces, hasta 500 ó 600 veces cada noche, en los casos más graves”, explica el doctor Durán.
Según los expertos, el ronquido no puede considerarse una enfermedad, aunque sí un gran inconveniente, sobre todo para los que rodean al roncador. Sólo cuando el ronquido se acompaña de apnea se convierte en un grave problema de salud porque puede provocar varios problemas cardiovasculares. “La apnea interrumpe constantemente el ciclo del sueño y eso le impide al roncador alcanzar los niveles de profundidad de sueño necesarios para descansar y hacer el sueño REM, que sirve para reparar la memoria”, comenta el neumólogo del hospital Txagorritxu.
Cuándo acudir al especialista
Los expertos advierten de la necesidad de consultar la naturaleza de los diferentes ronquidos para evitar males mayores. Los médicos de cabecera suelen ser quienes reciben en primer lugar a estos “pacientes”, y lo hacen acompañados de sus familiares, que son quienes realmente detallan el tipo de ronquido y de movimientos que, de manera inconsciente, sufre quien ronca y padece su acompañante.
Si el ronquido es leve y se descarta en un primer diagnóstico la apnea, el médico examinará los hábitos del roncador; adicciones, costumbres, tipos de deporte que practica, posibilidad de padecer estrés, etc. Antes de tomar cualquier medicina o colocarse un parche en la nariz, los médicos aconsejan cambiar ciertos hábitos de vida y comprobar la evolución en una segunda consulta.
No obstante, los expertos aclaran que las personas que roncan ocasionalmente no deben preocuparse en exceso, pero quienes lo hacen permanentemente y sufren al mismo tiempo interrupciones respiratorias deben someterse a un tratamiento médico. Es entonces cuando el médico de cabecera recomendará la visita del paciente a un especialista.
“En primer lugar debemos hallar el origen de la apnea”, explica el neumólogo Joaquín Durán. En los casos en que la apnea es producida por factores de riesgo la solución puede ser muy sencilla, explica. “Cuando la apnea se debe a la obesidad, la reducción de peso puede curarla en su totalidad. La realidad es que más del 70% de los obesos mórbidos tiene apnea, y sólo con bajar el 10% de su peso ya notan una mejoría importante”, aclara.
¿Cómo se puede saber si se tiene apnea? José Luis Mesanza, un afectado de esta enfermedad, describe perfectamente cuáles son sus síntomas. “Mi mujer me dice cada mañana la forma en que ronco: lo hago de manera entrecortada todas las noches. Ella nota cómo dejo de respirar cada cierto tiempo y observa que después de hacer ruidos muy raros me despierto y vuelvo a respirar normal, hasta que me duermo y se inicia el proceso, repitiéndose varias veces durante la noche. Además, me levantó muy cansado, arrastrando sueño todo el día”.
Es evidente que además de los roncadores, sus parejas también sufren el problema. De hecho, muchos cónyuges aguantan cada noche un nivel de ruido de entre 80 y 90 decibelios, que equivale al que provoca un camión a toda velocidad por una autopista, explican los especialistas consultados para CONSUMER EROSKI. Por esta razón, los expertos aconsejan que quienes roncan acudan al médico “sin que tengan que pasar años de sufrimiento”, sino ante la repetición de un mismo cuadro de alteración de sueño, porque las ventajas de tratarse a tiempo se extienden también a los familiares.
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